Monday, March 8, 2010

Inventario de la mente de un pescado, un vampiro y una mujer


  • Un saco de arroz lleno de pinchos.
  • Dos doble litros de Red Rock sabor a frambuesa/medicina.
  • Un álbum del Buki versión económica.
  • Cinco pesos de salsa de tomate.
  • Una mesa de Poker donde nadie juega si no es de a mordidas.
  • El único ganador del universo.
  • Un viejo llamado Roma, que con un interminable ataque de taquicardia, trata de buscarse en un espejo demasiado empañado. Se rasca la cabeza hasta llegar a la nuca, llora por costumbre y repite metódicamente el proceso de observarse e intentar acabar con el prurito que lo agobia.

Todo lo demás está ocupado por un aire empalagoso y colorao, que invita al desprevenido a entrar en un mundo donde faltan especias para cocinar, nunca se gana, el sountrack es una mierda y la única conversación que se puede tener, es con viejo que se ha pasado la eternidad sin poder verse.

La naturaleza nos ha dado la revolución, y le hemos dado nombre. Que el océano nos ampare.

Tuesday, March 2, 2010

Mentiras populares sobre aves

Como un colibrí. Bueno sí, eso. No creo que la minúscula ave disfrute de su vida rutinaria, confío que su respirar es una obsesión vergonzosa. Apuñala frenético todas las flores que esperan su llegada con colores y ademanes silenciosos, lastimando esos seres indiferentes que se contonean con el tronar ausente del viento, monumentos callados que amenazan al hombre y, desde tiempos inmemorables, esclavizan al colibrí. Éste, ignorando su desdicha, arremete violento al desfile natural que lo rodea, creyendo, como todos, saber algo más. Allí es que este animal es usado. Tirado de un lado a otro, condenado a no parar jamás: a huirle a las mujeres, a fascinar los niños y su sabiduría insípida o, para resumir el colmo de los males, engañar a la misma muerte que acarrea su descanso. Sí, como un colibrí. Un mito que refleja una belleza que no es más que una mentira bastante mal elaborada; blasfemia en forma de lechosa, amarilla como la lepra y con un sospechoso sabor a dentífrico.

Saturday, February 20, 2010

Mediocre

Al aceptar que estar ebrio, escupir en mi propio shirt y adorar a Satanás es lo único que me mantiene cuerdo, el sonido y las puertas abiertas me reconocerán por las mañanas: las despedidas no serán más que recuerdos discernidos por las distancias, y la oscuridad se perderá con todo ese amor inútil entre la orina de la mañana.

Wednesday, February 3, 2010

El adulterio de las flores


El mar no es un obstáculo para la voz. Numerosas cajas de concreto ofrecen un hilo por el cual susurrar nudos de estática, que se hunden avergonzados al estallar una carcajada. Hay blocks, maestros constructores y también un servidor perdido en la aldea, que asiste culpable a la adulación del papel y al mito de la palabra. Más que un cuento, es la biopsia de un concepto muy banal.

Hay un dicho popular sobre el meollo del asunto: algo relacionado con el nacimiento de una cabra y protuberancias que se asoman sonrientes en las cabezas de algunos desdichados. Considero una falta de respeto estas relaciones consensuales atípicas, y ya podrán lógicamente imaginar que asco tan palpable llego a sentir cuando camino entre el polvo y los polvos, observando ese circo de perros que consideran normal olerse frenéticamente las espaldas, sudando sus bocas sobre los hombros de sus hermanos, dándole un aspecto sombrío al caos de sus rostros contritos.

En la mansión el daltonismo hace lo que quiere y encima de ello pide una remuneración económica por sus fechorías; arrastra callado los alambres, los lleva a las habitaciones y habla casi en soplidos para ocultar sus actos deshonrosos. Querer para no dar e invocar riachuelos para despistar a su propia prole: ese es el adulterio de las flores. Mientras tanto los jodíos lloran desconsolados los dolores de una moral que para las rosas no existe y que los italianos desconocen no gracias a la inocencia.

Llegará más lejos todo el teatro, hasta eventualmente descubrir que el hombre que sobra también toca merengue en una orquesta típica, y que cuando el lado derecho de la cama guinde los tenis también arrojará su música por toda la casa y en cada rincón de su cuerpo sin vida.

Wednesday, January 27, 2010

Teorema del periodista muerto

Chang Hun Li es un hombre solo que se sueña llorando debajo de una maquina de escribir, donde las teclas martillan una melodía de alfabetos y arroyos, en los que su linea de pensamientos asiáticos se sacude entre los terremotos del saber literario. El pequeño individuo no hace más que preguntarse sobre el final de la guerra, que si los lobos blancos algún día dejarán de pretender que aún es octubre y que sus armas están bajo absurdos hechizos florales, que continúan disparando pistilos a los corazones de los soldados y que abejas zumbando silencio vendrán a polinizar la vida o cagar desesperación en los pechos de la batalla.

Mientras tanto la linea blanca que recorre el caco de Chang es más o menos leída de la siguiente manera:

En la guerra las golondrinas dejan de hablar.
Los pétalos del acero no son hermosos, ni mucho menos artefactos dignos de reverencia.
En lo que la vida dura, los muertos comen pan.
No hay por donde escapar y aún así no sabemos en que lugar buscar las especias para el té.
Qué más ha hecho el hombre aparte de rogar por la desaparición de los recuerdos y no amar al prójimo?
Cuando volveré a Shangai?

Sólo el lector, el creador de la imberbe percusión de teclas sabrá el resultado del final, si es que el teorema tiene alguna solución al acabarse, quizás sólo sabe enrollarse sobre la mente y atisbar las ideas del hombre.

El diminuto ser amarillo despierta repentinamente y se golpea la cabeza con la mesa. Sólo allí, entre la sangre, los mocos y las lagañas felices, finalmente comprende.

Monday, January 25, 2010

Bailar


Si quieres bailar
hay un procedimiento sencillo
que dentro de posibilidades frenéticas
consiste en ponerte de puntillas y dar pequeños saltos
mover los brazos por todas partes
para olvidar el splat splat
de esa onomatopeya humana que se escurre en el pavimento
donde la sangre de los que no siguen correctamente las instrucciones
se ha depositado como un charco de despedidas
quizás como vino caro
que pide imperante tus movimientos ridículos
y ansía la caída de los otros infelices
que hacen filas
esperando las esperanzas
de un turno con mucha más suerte que el tuyo.

Sunday, January 24, 2010

Los contornos naranjas


La víbora regresó de uno de los tantos nortes en los que habita y se apareció en mi hogar, dicho sea de paso desnuda, como una sombra de corazón podrido. Priva de cualquier piel esperaba en el umbral de mi habitación (lugar donde el sueño descansa de mí), ansiando arrepentida el calor de mis genitales. No sé que querrá de estas reliquias pintadas, lo que busca tan afanada en el peso y el agrio de la infección prima.

Pero como siempre, cedo a la traición de la monogamia y los gustos adquiridos, mientras que su maldad de ojos vacíos contonea lo que queda de mí en posiciones que nunca, en estas historias de amalgamas frívolas, se hicieron para caminar.

Recordé inmediatamente el llamado de los números doce, que suena más o menos con un mudo “What is the point of laying in a comfortable position if you can't fall asleep in it?”, mientras ella, constrictora de meses pares, me destrozaba la espalda. Menol, pero ute si e' puelca un rato: eso no se hace así.